El Área de Salud del Gobierno de Chajarí brinda recomendaciones a tener en cuenta para evitar los golpes de calor y prevenir la deshidratación.
Las claves principales de la prevención son beber mucha agua (2 litros diarios) y evitar la exposición en horas pico.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) afirma que la temperatura ambiente óptima para el organismo es entre 18 y 24º C. En situaciones de calor extremo el organismo comienza a luchar para poder enfriarse, lo cual puede generar espasmos musculares, agotamiento y golpes de calor. Este último es un trastorno que requiere atención médica de emergencia porque puede generar un daño permanente en órganos vitales o, en el peor de los casos, la muerte.
Cualquier persona puede ser víctima de un golpe de calor. Sin embargo, se debe tener especial cuidado con los siguientes grupos ya que tienen mayor riesgo de padecerlo: bebés y niños especialmente menores de 1 año (ya que su cuerpo tiene menor capacidad para regular su temperatura); bebés que padecen fiebre por otras causas, o diarrea; personas con enfermedades crónicas (afecciones cardíacas, renales o neurológicas); niños obesos o desnutridos; personas que tienen la piel muy quemada por el sol; jóvenes que abusan de bebidas con alcohol y de drogas y personas mayores.

Prevención

Como consecuencia de las altas temperaturas que se registran en todo el país en esta temporada de verano, desde la Fundación Cardiológica Argentina (FCA), se difunden medidas de prevención para evitar los golpes de calor:
– Tomar líquido, agua o jugos.
– Evitar el consumo de alcohol.
– Realizar una ligera ingesta de alimentos.
– Mantenerse en un lugar fresco, donde circule aire.
– Realizar baños de inmersión, enfriando el agua de manera paulatina (de tibia a fría).
– Evitar la exposición al sol (entre las 11 y las 16 horas).
– Evitar las actividades físicas de exterior, sobre todo las actividades intensas, particularmente en las horas del mediodía y primera hora de la tarde.
– Llevar ropa ligera y de colores claros y no ajustada, calzado fresco, cómodo y que transpire, ponerse gorra o sombrero.
– En cuanto a los bebés, no exponerlos de ninguna manera al sol.

Síntomas

Por otro lado, es importante conocer los síntomas de los golpes de calor para poder acudir y asistir a tiempo a quien lo padece:
– Temperatura corporal muy alta (por encima de 40ºC).
– Piel enrojecida, caliente y seca (sin sudor).
– Sed intensa.
– Pulso rápido.
– Mareos.
– Dolor de cabeza.
– Náuseas.
– Convulsiones.
– Somnolencia o pérdida de conciencia.
El golpe de calor puede ser muy grave, en especial para los bebés y niños pequeños. Por eso, ante los primeros síntomas no demore en consultar al médico o acercarse a los centros de salud.