El área de Bromatología del Gobierno de Chajarí elaboró un informe destinado a vecinos y consumidores, para tener en cuenta al momento de adquisición y consumo de este tipo de productos.
Con estas recomendaciones se busca prevenir posibles enfermedades. Tomar conciencia sobre la importancia de estas prevenciones permitirá modificar ciertas prácticas culturales en el consumo de alimentos, promover una alimentación responsable, evitar riesgos y consumir productos seguros.
Para consumir chacinados, carne de cerdo y derivados, ante todo se aconseja adquirir los productos que provengan de establecimientos habilitados y con rotulación completa. Evite comprarlo en lugares informales (sin Habilitación Municipal), donde no se aseguren los correspondientes controles, la inocuidad y su trazabilidad.
La prevención también debe trasladarse a los hogares. Es importante cocinar correctamente la carne hasta que su interior pierda el color rosado, a fin de prevenir la transmisión de posibles enfermedades.
Además se debe higienizar manos con agua y jabón. No utilizar la misma tabla para picar verduras, frutas y carnes crudas o cocidas. Si compra carne picada, prefiera la que fue procesada en el momento y consúmala de inmediato.
No mezcle alimentos crudos y cocidos. Al abrir una lata de conserva, transfiera todo el contenido a un envase de vidrio o de plástico. Controle las fechas de vencimiento de todos los productos.
Para realizar consultas al respecto, denuncias o evacuar dudas, los interesados pueden contactarse con la Oficina de Bromatología llamando al 420150 interno 51.

Enfermedades de la carne. Características y síntomas

Una de las enfermedades que pueden diagnosticarse es la triquinosis. Es una enfermedad parasitaria provocada por la invasión de las larvas de triquina en los músculos del organismo y que se caracteriza por fiebre alta, dolores musculares y vómitos o diarreas; afecta al hombre y a un gran número de animales mamíferos.
Las personas se enferman al consumir carne insuficientemente cocida o productos sin cocción, elaborados con carne de cerdo o de animales silvestres.
En la faena doméstica y la carneada de cerdos en el campo se utilizan carnes sin cocción, con lo cual los chacinados, embutidos y salazones resultantes pueden contener larvas de los parásitos que producen la enfermedad.
Otra enfermedad es el síndrome urémico hemolítico (SUH), causada por una bacteria productora de una toxina, que suele estar presente en los alimentos y en el agua. Tanto en niños como en adultos, esta es una enfermedad grave que trae muchas complicaciones y puede producir la muerte.
Esta enfermedad se da principalmente entre los niños y que al inicio se manifiesta como una infección en los intestinos y puede terminar afectando a los riñones, generar secuelas e incluso llevar a la muerte.
Los síntomas del SUH son diarrea, dolores abdominales, vómitos y otros más severos como diarrea con sangre y deficiencias renales. El período de incubación de la enfermedad es de tres a nueve días. Para evitar secuelas se recomienda el diagnóstico precoz, apenas el niño comienza con diarreas.
Los alimentos que pueden estar contaminados con la bacteria son la carne sin cocción completa, como por ejemplo hamburguesas, salame, arrollados de carne. Asimismo en la leche sin pasteurizar, aguas contaminadas y en lechuga, repollo y otros vegetales que se consumen crudos.